Cafe Burio
En plena crisis económica de 1982, don Mario Marín cambió sus ahorros por tierra en las montañas de Heredia y sembró lo que hoy es Café Burío. Un proyecto familiar que se transformó en microlotes de café de especialidad a 1350 m.s.n.m.
El proyecto de Café Burío fue fundado por don Mario Marín, propietario y caficultor de corazón, quien fue un incansable estudioso del arte de producir el mejor café. Motivado por su gran trayectoria y experiencia en los negocios, este oriundo del cantón de Barva, Heredia, decidió, paralelamente a su profesión, incursionar en la producción de café, justamente en las montañas que conoció desde niño, esas que lo llenaron de gran satisfacción.
Fue en 1982, ante una crisis económica muy seria que atravesaba Costa Rica, cuando don Mario Marín tomó la decisión de cambiar sus ahorros bancarios por tierra, buscando un giro de negocio rentable. Con esa tierra nació la visión orientada a la producción de café orgánico, que se sostuvo de manera exitosa durante varios años. Más adelante llegó una nueva visión de café sostenible, en la modalidad de microlotes de diferentes variedades, que dio nacimiento al café de especialidad Burío.
Para nosotros en Franco es un honor poder ofrecerles a nuestros clientes el café Burío. Es otro proyecto que nos fascinó cuando fuimos a visitar la finca en enero de 2026 y pudimos ver la belleza de las montañas de Heredia, a 1350 m.s.n.m., donde están creciendo todas las matas de café de variedades como San Isidro, Typica, Geisha, Caturra, Catuaí, entre otras.
F40.2026
Desde la primera vez que tuvimos la oportunidad de catar este lote, nos quedamos enamorados. El primer año no logramos realizar la compra a tiempo, entonces nos tocó esperar un año más, pero ya podemos decir con toda certeza que valió la pena esperar. Es el primer lote con el cual abrimos nuestras puertas a los cafecitos de Burío. Tomar este increíble lote de la Finca Rancho Pura Vida nos trae paz y alegría, por lo delicado, limpio y balanceado que es. Notas sutiles de bayas rojas como frambuesa y fresa se juntan con ligeras notas de frutas amarillas como melocotón, todo envuelto en una ligera brisa floral. Es la mejor entrada a los cafés de Burío que podríamos imaginar. ¡Que lo disfruten!